Plutón.
Te encasquetaron el papel del diablo, el señor del Inframundo, Plutón. Allí, lejos de la mirada divina, congelándote de soledad (supongo que las llamas las pusieron los primeros cristianos, agobiados por el calor de la región). Y la verdad es que a mi un infierno de hielo me parece aún más terrible. Quizá los finlandeses no lo pasaran muy mal, pero yo soy de tierras cálidas y en seguida me salen sabañones en las piernas...
El empleado del alcantarillado subterraneo.
Plutón, el pocero.

Ja, ja, ja, ja, me ha encantado este viaje interplanetario. En cuanto despierte le voy a leer esta historia de los planetas a mi hijo, creo que le va a encontrar mucho sentido.
Quería desearte muchas felicidades, paz y abrazos en estas fiestas... ha sido muy importante para mí compartir contigo.
Besos
Perdoname Cynthia, no sé como se me pudo pasar este comentario. Ahora repasando, lo he encontrado y creo que más vale tarde que nunca. Gracias, entre otros, a tus comentarios, uno tiene ánimos para seguir escribiendo. Yo también te deseo todo lo mejor.
Besos.