Hace años, cuando vivía con mis padres, descubrí una de las maravillas que la sociedad occidental tiene reservadas para los humanos: estar solo en casa.
Saltando por encima de las maravillas de compartir lo que te gusta con alguien a quien quieres - esencial sin duda -, existe el paréntesis de tener la casa para uno, aunque sea durante una hora. Las madres con hijos me entenderán enseguida porque, aunque quieran muchísimo a sus hijos, siempre es un alivio la tranquilidad y el sosiego que proporcionan esos momentos de silencio y quietud.
El poder ponerse suave - o a todo trapo, que esto va en gustos, con el permiso de los vecinos - esa música que nos encanta, saborear nuestra cerveza o refresco favorito, ojear con calma el periódico, colocar nuestro álbum de fotografías o ver una serie que nos divierte sin sobresaltos, interrupciones, carreras o gritos desde otro cuarto es una auténtica bendición que hace de cada minuto un lingote de oro.
Bien es verdad que tampoco es que quisiéramos que durara mucho tiempo, solo el suficiente para que el marido no nos pregunte por unos calcetines limpios, que la mujer no nos cuente el último cotilleo de la peluquería o que los niños no se peleen por jugar en la Playstation.
Solo en casa. Unos minutos... para hacer justo aquello que nos apetece.

En mi casa cuando se iban mis padres, echabamos tooooodo el polvo de talco en el suelo y nos dedicabamos a patinar!!
Menudos somos todos de niños!! Ole por estar solo en casa!!
Como madre agradezco el detalle del primer párrafo, ahora hay silencio, el pequeño está donde un amiguito y me apetecía pasar a visitarte.
Besos con los pies sobre el sillón
¿Ves Miri como tiene su encanto estar solo en casa?.
:-)
Salu2.
Cynthia me alegro de que estuvieras disfrutando de tu ratito de soledad. Por mi parte también gano con él, porque has venido a leerme.
Besos (no hace falta que bajes los pies... yo me acerco).
a veces si q viene bien algo d intimidad y soledad, sobre todo para reflexionar
Futura77, sí eso creo.
Salu2.
¡Qué bien lo has descrito!
El domingo pasado tuve la ocasión de vivir un paréntesis maravilloso de soledad, ¡qué gozo!
No sabes cómo deseo que llegue el finde semana y quedarme solíiiiiiiiiiiiiiisima en casa.
Mi silencio, mis pelis, mi música y yo , hoy con unas amigas que vienen a cenar.
Esos momentos no tienen precio, como diría el anuncio.
Un beso y me alegro de saludarte otra vez.
Solo en casa. Unos minutos... para hacer justo aquello que nos apetece.
Disfruta, sigue disfrutando de tus minutillos.. esperamos lo que haga falta ( dicho en voz bajita para no perturbar tu relax )
Hay alguien en casa?
Veo que andas fuera, como yo, de la Cotelera. En una escapada he colgado un post y te visito en otra.
Dejo besos como siempre... yo también me acerco.
es cierto, pero solo ratitos, la soledad como dice antonio gala es sonora.
Cynthia, pues sí. Asuntos personales y laborales me han tenido alejado unas semanas de La Coctelera.
Ya vuelvo a estar por aqui.
Gracias por acercarte.
Salu2.
Tiolo, una gran verdad.
Gracias por leerme.
Salu2.