Ya no eres aquel, ni podrás volver a serlo. Ahora eres otro, más distante y más frío. Alguien que no te gusta, pero que no puedes dejar de ser. Ahora ya sabes todo el daño que te hizo, todos los sueños que rompió, todo lo que pudo ser y no fue. Por eso ahora, cuando te miras en el espejo, bajo la piel, hay alguien que no es del todo tú. Por eso ahora, te duelen los arcos de herradura y las paredes de cal y Lorca te gusta un poco, solo un poco, menos. Andas por las calles buscando al que fuiste, pero no lo encuentras porque ya no existe. No habrá más Navidad. Aquel murió, enamorado, en el sur...
6 comentarios
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados
« Me hago viejo. | Inicio | Con permiso »

Nunca se acaba siendo el mismo de siempre, gracias a Dios, para qué ser inamovibles si no somos perfectos... perpetuar lo imperfecto a fuerza de sentirnos bien con la máscara de la persona...
La búsqueda de lo esencial de nosotros o del equilibrio, de la paz interior... es posible que acaben siendo formas de ser que nos aleja del ámbito de lo perecedero.
Un saludo.
¿¿Y lo maravilloso que resulta ser un poco el ave fenix??
Este, que majestuoso, renace de sus cenizas.
Quizás el futuro sea mucho mas hermoso. Y lo que encuentres en el espejo no sea el que fue, sino algo mucho mejor.
Y tu universo sea el mundo entero y no solo el sur...
Ahora estoy empezando a leer "El viaje al amor" de Eduardo Punset y en la página 22 escribe ".. al menos cincuenta mil millones de células corporales mueren cada día por apoptosis (suicidio celular programado) y son sustituidas por otras nuevas.Y sin embargo seguimos siendo la misma persona. O eso creemos. Sometidos al ciclón de los cambios constantes en el armazón vital, dejámos de ser, muy probablemente, los mismos que éramos"
Estoy de acuerdo con estas palabras de Punset y con el comentario de almadeguerrero. El uno nos habla de biología del cuerpo y la otra de psicología del "alma" , en cualquier caso por nuestra propia esencia, siempe estamos en un continuo cambio y además creo que es muy bueno.
Marinazul, aunque se vuelva a renacer, como el Ave Fénix, nunca seremos los mismos, es otra etapa que puede ser mucho mejor que lo que dejamos atrás.
Por cierto, a ver si os pasáis por mi blog y me dejáis algun comentario que me hace mucha ilusión.
www.enunacordeazul.blogspot.com
Besos para los tres. Luz
Debe haber algún duende suelto por ahi...no hace mucho escribí algo muy parecido...
Paso por casualidad, abro por pura intuición las calles que me han de llevar hasta estos horizontes, hasta paredes blancas y tejas rojas. EL SUR, que lejos queda del infernal ruido de la humillante ciudad, con sus inmensos edificios grises… me canso de dar explicaciones,
no tengo soluciones, ¿para qué tanto preguntar? Y no hay mejor ni peor, pues con la gente que tropiezo, sufren del mismo dolor, están igual, el mismo dolor.
Me encanta como escribes...
Gracias, Amanecer.