
Robot Repliee Q1
Entro y ficho. Luces de neón y personas con prisa. Documentos. Luces de neón que parpadean. Pasan las horas y salgo y ficho. Vuelta a casa. Te das cuenta de lo que que es la soledad. Duermo y despierto y salgo. Y entro y ficho. Otro día, las mismas paredes, la misma gente, la misma prisa. Documentos. Corre Lola corre. Luces de neón. Y salgo y ficho. Recuerdo que una vez amé. De nuevo a casa. Duermo y despierto. Esa nube es la misma que la de ayer, ¿es la misma?. Salgo. Hoy, ¿es hoy?. Y entro y ficho. Más horas, más gente, más luces de neón, más documentos. Y salgo y ficho. A casa. Y duermo. Es fin de semana. Y duermo y duermo. Y entro y ficho.







6 ago 2008 | 12:26 PM
Es cierto que cada día es tremendamente monótono, rutinario y aburrido. Te levantas a la misma hora, y le echas un pulso al reloj para llegar a fichar a tiempo. Las mismas caras. Los mismos agobios de los jefes por que ellos se van de vacaciones y quieren dejarlo todo listo. Y sales a la misma hora, y fichas. Y otra vez en casa, con lo de siempre.
Pero somos nosotros quien tenemos que romper esa monotonía. Hacer de cada día algo especial. Una llamada inesperada, un bebe risueño y regordete que te coge los dedos con su manita y no quiere soltarlos. Tu compañera que se le ocurre traer un termo con café... Mil cosas.
Y si estas no surgen, pues hay que crearlas. Irte a comprar un pantalón, salir a pasear con un amigo, visitar a tu abuela, comprar el regalo de tu amigo, comer con tu prima. Lo que sea.
El caso es hacer de cada día algo diferente y especial.
La vida tiene cosas maravillosas y no tenemos que perdernos en la rutina.