Una amiga me hizo, hace poco, un regalo maravilloso.
En una situación realmente adversa, de la que afortunadamente empieza a salir, conserva un optimismo, una presencia de ánimo realmente admirable. Su alegría es desbordante y contagiosa. Solo hablar con ella es como estar en una fiesta divertida.
Con el tiempo, fui conociendo páginas de su azarosa vida y me preguntaba como era posible brillar como el sol cuando todo, incluido el pasado, parece negativo. Es cierto que su carácter abierto y jovial la impulsa más arriba de los acontecimientos, pero aún así sabía que había un detalle que se me escapaba, algo que no llegaba a entender, un secreto oculto que es el motor de su felicidad casi permanente.
Hasta ahora, personas que he ido conociendo en circunstancias realmente mejores, con vidas más afortunadas, se hunden en negros abismos de desesperanzas y depresiones por motivos mucho menos negativos. Un desengaño amoroso, una enfermedad, un revés laboral las llevan a la tristeza, al pesimismo que aumentan, como en una espiral, los sintomas dañinos. Parecen empeñadas en ser infelices y cada nuevo día encuentran motivos para sentirse peor, cada acontecimiento desfavorable les parece una nueva losa sobre el peso que las aplasta.
Así me intrigaba como mi amiga reía cuando otros, en su situación, llorarían sin remedio.
Hace unos días lo descubrí y confirma lo que siempre intuí y que he señalado en más de una ocasión en este blog: ella ama mucho y recibe, por tanto, mucho amor. Ni más ni menos. Esa luz que irradia la recibe de nuevo reflejada, la felicidad que reparte entre los que la rodean, especialmente su pareja, la sobrepone y anima sin cesar, incluso en los peores momentos.
Y es todo un regalo porque, además de recibir ese destello de felicidad al tenerla como amiga, me asegura que la idea, el camino propio es el correcto y que, como siempre pensé, el Amor es la clave.
Gracias.







6 feb 2009 | 10:26 AM
Te leo desde meses y meses; años ya. Nunca te comento, pero esta vez me has emocionado, porque sé a qué te refieres.
Así que, ahora más que nunca, un fuerte abrazo. Y disfruta y aprende de ella.
Polidori
7 feb 2009 | 07:09 PM
Amor y felicidad... absolutamente de acuerdo...
Sonrisas
8 feb 2009 | 09:13 PM
Polidori muchas gracias por estar ahí, por leerme desde hace tanto. Solo espero que mis simples letras te entretengan, te ayuden, te relajen, te consuelen, te guien, no te ofendan, aburran o desesperen...
Para un escritor aficionado como yo, es todo un honor tener un lector fiel.
Salu2.
8 feb 2009 | 09:14 PM
Gracias por tu acuerdo Maryfernandez.
Salu2.