¡Que vergüenza!. No es ya que las sociedades occidentales despilfarremos sin valorar el daño que hacemos a nuestros semejantes y al planeta consumiendo sin sentido ni freno, además, la mayoría de lo que producimos tiene una caducidad programada de antemano para que aún se consuma más todavía. Por lo visto, esta mala y aberrante costumbre se inició por los fabricantes de bombillas que rebajaron la duración de la vida útil de las mismas de 2.500 a 1.000 horas para vender más. Ahora, esta táctica atroz se ha extendido a toda la producción occidental. Así, todo dura mucho menos de lo que podria. A partir de esto, ¿qué tiene sentido?. Si trabajamos para comprar algo que fallará intencionadamente y estas practicas se consienten, ¿que sentido tienen todas las áreas de supuesta defensa del consumidor?. Al final, los contratos, acuerdos, licencias... ¿no son un gigantesco engaño?. Las implicaciones son tremendas pero no quieren que se hable de esto, porque al final solo somos como se teorizaba en la película Matrix: fuentes de provecho para los que deciden el futuro. Lo demas, simplemente, mentiras.

Un video sobre el tema. No sé cuanto tiempo seguirá estando disponible en la red. Me temo que no mucho:

 http://www.rtve.es/noticias/20110104/productos-consumo-duran-cada-vez-menos/392498.shtml